coches eléctricos

¿Por qué los coches eléctricos no tienen marchas?

Si alguna vez has conducido coches eléctricos después de estar acostumbrado o acostumbrada a los coches de marchas, probablemente hayas necesitado un breve periodo de adaptación.

No hay que esperar a que el motor suba de revoluciones, no se nota el cambio en primera, segunda o tercera y, en muchos modelos, ni siquiera hay una caja de cambios convencional. Pero entonces, ¿cómo se mueven si no hay marchas?

 

Para qué sirven las marchas y por qué no hay en los coches eléctricos

En un coche de gasolina o diésel, el motor no puede hacer todo el trabajo por sí solo. Necesita una caja de cambios para adaptarse a lo que está haciendo el coche:

  • La fuerza procede de explosiones dentro de los cilindros. 
  • El motor necesita mantener un determinado ciclo de combustión y un régimen de giro suficiente para funcionar de manera eficaz. 

Por eso, para poner en movimiento un coche pesado desde parado, la caja de cambios utiliza una relación que multiplica la fuerza que llega a las ruedas. Cuando va rápido, necesita otra. Por eso existen primera, segunda, tercera, cuarta… Las marchas son como diferentes maneras de repartir la fuerza del motor según la velocidad a la que va el coche.

En el coche eléctrico, el motor puede entregar mucha fuerza desde el principio y seguir funcionando bien mientras el coche acelera. No necesita que una caja de cambios vaya cambiando entre las distintas marchas para adaptarse a cada velocidad. Por eso, en lugar de varias marchas, normalmente utiliza una única relación entre el motor y las ruedas.

 

El motor eléctrico parte de una situación muy distinta

Un motor eléctrico no trabaja de la misma forma que uno de combustión, por eso los coches eléctricos no tienen marchas.

Los motores eléctricos funcionan mediante campos magnéticos:

  • Cuando la electricidad llega al motor, crea un campo magnético que hace girar una pieza en su interior.
  • Ese giro puede empezar con mucha fuerza desde parado e ir aumentando de forma continua.
  • No hace falta que el motor llegue a determinadas revoluciones para poder mover el coche.

En un motor eléctrico, cuando la electricidad llega a las bobinas, crea un campo magnético que interactúa con los imanes del motor y hace girar el eje. Esa interacción magnética ya genera fuerza desde el primer instante en que el motor empieza a girar. No necesita coger velocidad antes para producirla. 

 

Entonces, ¿qué hay en lugar de la caja de cambios?

Normalmente existe un sistema de transmisión que reduce la velocidad de giro del motor y aumenta el par que llega a las ruedas. La diferencia es que no necesita varias relaciones que haya que ir seleccionando mientras conduces.

El esquema es mucho más directo:

  • Batería
  • Motor eléctrico
  • Transmisión
  • Ruedas

En un coche de combustión, la transmisión tiene que trabajar junto con una caja de cambios que va adaptando la relación entre el motor y las ruedas.

 

¿Y por qué no utilizan varias marchas si podrían hacerlo?

En realidad existen coches eléctricos con más de una relación de transmisión, aunque no es lo común. La razón por la que la mayoría utiliza una sola tiene que ver con la capacidad del motor eléctrico.

Añadir más marchas supone añadir también:

  • Más componentes
  • Más peso
  • Más complejidad
  • Más pérdidas mecánicas

Si una sola relación logra el objetivo que se desea, ¿para qué añadir otras?

Algunos fabricantes sí han optado por utilizar dos velocidades en determinados modelos y así conseguir una relación diferente entre aceleración y eficiencia a velocidades altas.

Por lo tanto, los eléctricos pueden tener marchas, pero no las necesitan.

 

¿Qué se nota al conducir?

Esto es lo que más señalan las personas que pasan de conducir un coche convencional a uno eléctrico:

  • En un motor de combustión, al acelerar se producen cambios en el motor y, cuando cambia la relación de transmisión, cambia también la sensación que le llega a quien conduce.
  • En uno eléctrico, la entrega de potencia es mucho más continua, no hay que esperar a que una marcha termine para seleccionar la siguiente.

Esto también explica que el coche pueda acelerar con mucha inmediatez desde parado, a diferencia de los coches tradicionales. La aceleración no depende de que el motor suba progresivamente de revoluciones antes de entregar su fuerza.

 

¿Significa esto que los coches eléctricos son más sencillos?

Al desaparecer la caja de cambios convencional, también se eliminan algunos de los elementos mecánicos de los motores de combustión. Pero esto no significa que un coche eléctrico sea uno convencional al que se le ha cambiado el motor.

La batería, la electrónica de potencia, el sistema de gestión térmica y el propio motor eléctrico necesitan tecnologías diferentes.

 

Otra forma de entender la aceleración

La próxima vez que conduzcas un coche eléctrico, puedes fijarte en que no se escucha al motor cambiar de marcha porque no necesita hacerlo. Por eso, cuando un coche de este tipo acelera, la sensación no es la de un motor que va pasando de una marcha a otra, sino la de una entrega de fuerza más continua.