Hay un montón de mitos del mundo del automóvil que siguen repitiéndose de generación en generación, como que los coches rojos pagan más por el seguro o que un motor diésel siempre consume menos.
Algunos tienen una parte de verdad, otros simplemente nunca fueron ciertos.
Mitos sobre el mundo del automóvil
1.- Los coches rojos pagan más por el seguro
Esta creencia está muy extendida, pero el color de la carrocería no es un aspecto que se tenga en cuenta al calcular la prima de un seguro.
Lo que las aseguradoras valoran son:
- Modelo de vehículo
- Potencia
- Edad y experiencia del conductor o conductora
- Lugar de residencia
- Tipo de cobertura contratada
El origen del mito está en la asociación entre los coches deportivos, los colores llamativos y la conducción arriesgada. Sin embargo, puedes comprar tranquilamente un coche rojo, que no por ello vas a pagar más en tu seguro.
2.- Los coches antiguos eran más resistentes
Seguro que lo has escuchado mil veces, que los coches de antes duraban más porque su mecánica era más sencilla y tenían menos electrónica.
En esto hay una parte de razón: los vehículos antiguos son más fáciles de reparar, pero eso no significa que sean más resistentes.
Los coches actuales incorporan sistemas que no existían en los modelos antiguos. Además, están sometidos a exigencias de emisiones y eficiencia mucho más estrictas.
También esa importante distinguir entre:
- Durabilidad de una pieza
- Facilidad para arreglarla
- Vida útil del vehículo completo
Un coche antiguo puede seguir circulando durante mucho tiempo, pero eso no significa que necesite menos mantenimiento o que proteja mejor a sus ocupantes.
3.- Un motor más potente siempre consume más combustible
La potencia influye en el consumo, sí, pero no es lo único. También importan el peso, la aerodinámica, el tipo de motor y la forma de conducir.
Por otro lado, un motor pequeño no es garantía por sí mismo de menor gasto: si tiene que trabajar constantemente a un régimen elevado para mover un coche que pesa mucho, el consumo aumentará.
Si vas a comprar un coche y quieres comparar modelos, es más útil fijarse en sus consumos en condiciones equivalentes que fijarse solo en la cilindrada o la potencia.
4.- Los coches eléctricos no necesitan mantenimiento
Este tipo de coches necesita otro tipo de mantenimiento porque tienen menos componentes mecánicos que los de combustión, pero necesitan igualmente ciertas revisiones como:
- Neumáticos
- Frenos
- Suspensión, dirección, etc.
- Filtros del habitáculo y líquidos
- Batería de tracción y sistemas eléctricos
La diferencia es que las piezas que necesitan atención son distintas.
5.- Repostar cuando hace frío permite obtener más combustible
Este es otro de los grandes mitos del mundo del automóvil. La idea se basa en que los líquidos se contraen cuando baja la temperatura y, por lo tanto, una misma cantidad de combustible ocuparía menos volumen. Sin embargo, en las estaciones de servicio, el combustible suele almacenarse en depósitos subterráneos, donde la temperatura varía mucho menos que en el exterior.
Por eso, no existe una ventaja que justifique que organizar los repostajes según la hora del día o el tiempo que haga sea mejor.
Si quieres gastar menos, la clave están en:
- Conducir de manera eficiente
- Que los neumáticos tengan la presión adecuada
- Evitar aceleraciones y frenazos innecesarios
6.- Los coches modernos están programados para estropearse antes
Esta creencia se relaciona con la obsolescencia programada pero, en realidad, la durabilidad de un coche depende de:
- Diseño
- Condiciones de uso
- Mantenimiento
- Disponibilidad de recambios
Un coche no está hecho para durar eternamente. En algunos casos, las reparaciones pueden ser tan costosas que compensa más cambiar de vehículo. Pero este hecho por sí solo no demuestra que exista una estrategia deliberada para provocar una avería prematura.
7.- Cuanto más grande es un coche, más seguro resulta
Cuidado aquí: el tamaño y el peso pueden ser una ventaja en determinados tipos de colisión, pero no garantizan por sí solos mayor seguridad.
También importan:
- Estructura del vehículo
- Sistemas de retención
- Protección de los ocupantes
- Ayudas a la conducción
- Comportamiento del coche en maniobras de emergencia
Además, un coche más pesado puede causar daños mayores a otros usuarios de la vía. La seguridad tiene que valorarse teniendo en cuenta tanto a quienes viajan dentro como a peatones, ciclistas y ocupantes de otros vehículos.
Distinguir entre mito y realidad también te hace conducir mejor
Muchos de los mitos del mundo del automóvil que hoy conocemos surgieron de explicaciones que se simplificaron con el tiempo. El problema aparece cuando las aplicamos a cualquier vehículo sin tener en cuenta sus particularidades.
La próxima vez que llegue a tus oídos uno de estos mitos, pregúntate de dónde viene y si sigue siendo válido actualmente.